Reformar la Ley Electoral para una mayor calidad democrática

REFORMAR LA LEY ELECTORAL PARA UNA MAYOR CALIDAD DEMOCRÁTICA

El Blog que empieza pretende iniciar el debate sobre el sistema electoral y señalar líneas de mejora para un debate que se espera intenso, pero no disperso, a fin de concretar una batería de propuestas que ofrecer a la sociedad y a los políticos para instar a la mejora del sistema electoral y de su calidad democrática.

REFORMAR LA LEY ELECTORAL PARA UNA MAYOR CALIDAD DEMOCRÁTICA

El Blog que empieza pretende iniciar el debate sobre el sistema electoral y señalar líneas de mejora para un debate que se espera intenso, pero no disperso, a fin de concretar una batería de propuestas que ofrecer a la sociedad y a los políticos para instar a la mejora del sistema electoral y de su calidad democrática.

La educación nos hace dóciles y las redes expertos ignorantes

Estos tiempos de ajuste están trayendo desplazamientos ideológicos inesperados. Tras el asalto de Trump al partido republicano, antes Putin había enseñado el camino para desmantelar las instituciones a favor, solo quedaba ver hasta dónde la ciudadanía será capaz de dejarse embaucar.

El votante, siempre lo creímos, se deja engañar fácilmente por fantasías grandilocuentes y héroes de cómic, y, eso, en relación directa con su frustración, profesional y/o emocional, y, no ayuda tampoco, el poco bagaje en recursos para la crítica inteligente y razonada. Y sí, en efecto, detrás de esa falta de capacidad para saber elegir está el sistema educativo que, a la vista de los resultados, está volcado en el sentido equivocado. Pretende la formación e integración de los jóvenes en los valores de la sociedad pero se olvida, del destino de la existencia para algunos, y, para otros, simplemente la ética y la moralidad: la personal y la pública, basamentos sobre los que se fundamenta las sociedades.

El sistema, deja demasiado espacio a fiar de la bondad natural y solidaria de los infantes, experimentos muestran el sentido de la justicia de los pequeños que les lleva a compartir, pero ignora que, al crecer, el niño se enfrentará a la complejidad de ubicarse en sus relaciones sociales, grupales, donde la ley de la selva: del más fuerte, del mas hábil, del más atractivo (para las chicas que cortan el bacalao), impondrá su liderazgo y, sin formación de moralidad, su poder.

En países asiáticos, punteros en desarrollo, la educación se orienta a servir a la sociedad en su sentido más pragmático, la economía, y prepara a los jóvenes para los retos a que se enfrentarán. Buscando buenos ciudadanos integrados que fortalezcan las demo-autocracias, el culto al líder guía, despreciando la formación integral, de la persona y del espíritu, sea lo que sea eso del espíritu, porque estimular el sentido crítico va contra el sistema. Nada más alejado de nuestra querencia como país, pero acertado en cuanto que preparan para la sociedad en las que toca vivir.

El sistema educativo, aquí, se ha focalizado en integrar a la nueva ciudadanía de orígenes diversos, queriendo evitar el desastre de Francia y Bélgica, con los banlieu, y la multiculturalidad compartimentada del caso del Reino Unido, que fomenta guetos culturales e, incluso, jurisdicciones distintas según el credo. A eso vamos abocados.

Me explicaba una apasionada doctora, redactora de la LOGSE (1990), sobre las virtudes de la nueva ley: desarrollo integral, aprendizaje activo (contra el memorismo), atención a la diversidad y la inclusividad. Todo ello muy innovador y pródigamente igualitario. Tenía dos hijas. Ambas generosas y entregadas a la humanidad. Una de ellas, Blanca, fue asesinada en una misión de ONG, en África. Se educa en la desinformación del mundo real. Los adolescentes, menos los bien entrenados para delinquir, no saben nada de cómo funcionan las leyes, la economía y no saben el valor de la libertad y la democracia. Solo saben, eso sí, de sexo en la pubertad y de artes de violencia, poco más allá. 

El sistema educativo, demasiado holístico, se olvida de las humanidades emocionales y relacionales. Considera que los niños deben vivir la infancia en una burbuja aséptica;  ignorantes del grupo mayor, la sociedad, que configurará finalmente su lugar en el mundo.

Metidos en un mundo reflejado, sin substancias y entre sombras, en la caverna de Platón, nos estrellamos cuando la realidad exterior nos descubre en nuestras fragilidades y nos impele, a la vez, a actuar desde la madurez que no se posee. Entonces se da el fenómeno de miedo a la libertad, que descubriera Fromm: la conformidad ciega con el discurso social imperante porque, las actitudes y, toma de decisiones, críticas causa ansiedad, desazón y angustia.

La fenomenología populista de derechas, la derecha tiene los poderes económicos y mucho que perder, usa todos los recursos a su alcance para que se produzca la paradoja política por el que el votante de las clases maltratadas vote a la derecha que sustenta y salvaguarda la injusticia.

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