Reformar la Ley Electoral para una mayor calidad democrática

REFORMAR LA LEY ELECTORAL PARA UNA MAYOR CALIDAD DEMOCRÁTICA

El Blog que empieza pretende iniciar el debate sobre el sistema electoral y señalar líneas de mejora para un debate que se espera intenso, pero no disperso, a fin de concretar una batería de propuestas que ofrecer a la sociedad y a los políticos para instar a la mejora del sistema electoral y de su calidad democrática.

REFORMAR LA LEY ELECTORAL PARA UNA MAYOR CALIDAD DEMOCRÁTICA

El Blog que empieza pretende iniciar el debate sobre el sistema electoral y señalar líneas de mejora para un debate que se espera intenso, pero no disperso, a fin de concretar una batería de propuestas que ofrecer a la sociedad y a los políticos para instar a la mejora del sistema electoral y de su calidad democrática.

Aberraciones LOREG en las elecciones que se repiten

En el artículo publicado también en este blog sobre las repeticiones electorales y los malos perdedores se anunciaban dos entregas más.

En esta, la primera, se analizarán los resultados de las repeticiones que tuvieron que realizarse de las elecciones generales celebradas el 20 de diciembre de 2015 y el 28 de abril de 2019, así como los de la C.A. de Madrid del 25 de mayo de 2003.

Aunque el bipartidismo imperante en 2003 implicaba un contexto muy distinto al nacido a partir de las elecciones del 20D/2015, para lo que aquí interesa sí procede asimilar los tres casos: la legislación electoral, por una parte, el tiempo transcurrido entre cada uno de los tres pares de votaciones por otra y, por último, las investiduras fallidas, fueron circunstancias compartidas y decisivas.

En buena lógica, de una repetición electoral convocada tras el fracaso en la investidura lo que se puede esperar es que la nueva voluntad popular se sustancie a partir de la opinión que merezca el fracaso de unos líderes que fueron incapaces de elegir presidente, repartiendo en las nuevas urnas más castigos que premios, pues no es fácil que los asuntos del día a día de un gobierno en funciones puedan aportar sorpresas tan importantes como para modificar radicalmente las opiniones construidas por el electorado tras legislaturas de cuatro años en la mayoría de los casos.

Por tanto, lo que se expondrá a continuación serán los resultados de tres pares de convocatorias electorales y sus respectivas seis atribuciones de escaños, destacando las diferencias entre las variaciones de los votos recibidos en las urnas y las de los escaños obtenidos por las candidaturas tras ser sometidos a las normas tergiversadores de la voluntad popular incluidas en la LOREG, a saber: la aplicación de las circunscripciones electorales (salvo en las de 2003), los mínimos para entrar en el reparto de escaños y la Ley d’Hondt (o d’Hont según algunos autores) para la aplicación de los restos.

Comenzando por las elecciones de la Comunidad de Madrid celebradas los días 25 de mayo y 26 de octubre de 2003, los resultados, antes y después del “tamayazo” de las tres candidaturas que obtuvieron representación fueron los siguientes:

PartidoEsc 25/05/2003Vot x EscEsc 26/10/2003Vot x Esc
PP5525.9985723.624
PSOE4726.0724524.071
IU926.159926.224
Vot: Votos; Esc: Escaños

Fuente: Wikipedia.

La segunda y cuarta columna representan los escaños conseguidos y la tercera y quinta el “precio” en votos de cada escaño para cada candidatura. Por cierto que si estas columnas las hubieran incluido los medios que publican resultados electorales desde 1977 quizás habrían ocurrido cosas buenas.

Llama la atención que los descensos observados en el “precio” en votos por cada escaño del 9 y el 8% en PP y PSOE implicaran, para los primeros, un aumento del 3,6% en su representación parlamentaria y, en cambio, para los socialistas, un descenso del 4,4%. En cambio, sí se cumplió la lógica para IU, pues el precio en votos fue casi idéntico y los escaños los mismos.

Al tratarse de unas elecciones de circunscripción única los cambios en las columnas tercera y quinta sólo reflejan los efectos de “mínimos” y d’Hondt”.

Por último, conviene recordar el descenso de la participación electoral, que bajó desde el 69,27% de mayo al 62,52% de octubre.

El 20 de diciembre de 2015 se celebraron las elecciones generales. Tuvieron que repetirse tras el fracaso en la investidura de Pedro Sánchez.

El mismo cuadro de resultados que en las de 2003 en Madrid, pero adaptado a las principales candidaturas de ámbito estatal, arrojó los siguientes resultados:

PartidoEsc 20/12/2015Vot x EscEsc 28/06/2016Vot x Esc
PP12358.83713757.965
Cs4087.8633298.174
PSOE9061.6158564.045
POD+IU / UP7186.4727171.655
Vot: Votos; Esc: Escaños

Fuente: Ministerio del Interior

Comenzando por la participación electoral, fue del 69,7% en las de 2015 y descendió al 66,5% en las de junio de 2016.

El PP fue el único partido que mejoró en votos y escaños, 704.271 y 14 más, respectivamente, lo que significa que cada nuevo escaño conseguido le costó sólo 50.305 votos, muy por debajo de los “precios por escaño” para otros partidos de ámbito estatal desde hacía más de 30 años. Precisamente, Rajoy fue el candidato que no quiso sufrir el desgaste de una investidura fracasada, pues se negó al trance, a pesar de que, tras las de 2015 el PP era el partido que tenía más escaños.

No parece que aquel desprecio de Rajoy, tan criticado en los medios, fuera después castigado por el electorado.

También llama la atención el hecho de que, siendo Podemos y sus aliadas las candidaturas que, con diferencia, más votos perdieron entre 2015 y 2016, fueran también las únicas de ámbito estatal, exceptuando el PP, que consiguieron mantener el mismo número de escaños. Lo garantizó la coalición electoral UP para las de 2016, una manera de esquivar algunos de los efectos tergiversadores de la LOREG que no se atreven a corregir.

Y, por último, las elecciones de abril de 2019 que tuvieron que repetirse en noviembre, un cuadro al que hay que añadir una candidatura más entre las de ámbito estatal.

PartidoEsc 28/04/2019Vot x EscEsc 10/11/2019Vot x Esc
PP6666.2678956.708
Cs5772.90610165.032
VOX24112.0045270.327
PSOE12361.08212056.602
POD+IU / UP4289.3133589.125
MAS PAIS2165.173
Vot: Votos; Esc: Escaños

Fuente: Ministerio del Interior

En este caso, la participación electoral entre las dos fechas cae más que en la repetición de 2015/2016, al pasar del 71,76% al 66,23%, lo que se traduce en que acudieron a las urnas 1.970.425 electores menos.

La repetición de 2019 confirma la tendencia de 2003 y 2015/2016: en las elecciones repetidas pierden más votos los partidos de los candidatos que han intentado la investidura.

En los tres casos, solo el PSOE había fracasado en los parlamentos, siendo después castigado en las urnas. En cambio, si la investidura de 2023 también fracasara no estaría tan clara la nueva sentencia del electorado, pues esta vez lo ha intentado Sánchez, pero también Feijoo.

Procediendo al análisis por bloques, las izquierdas estatales perdieron 8 escaños y 1.022.252 votos. En cambio, las derechas del mismo ámbito perdieron 863.073 votos, pero ganaron 4 escaños.

En resumen, un 3,4% de mayor poder parlamentario para las derechas, equivalente a los 12 escaños correspondientes a la suma de los 8 perdidos por la izquierda más los 4 ganados por la derecha, aparecen como el resultado de una diferencia de solo 159.179 votos menos perdidos en las urnas, es decir, aproximadamente el 0,7% de la voluntad popular emitida.

O, lo que es lo mismo, un vuelco en el Congreso casi cinco veces superior al manifestado por la voluntad popular.

Hay muchas ocasiones en las que la LOREG demuestra su poder tergiversador de la voluntad popular, pero algunos de los casos reales de aplicación de esa ley en las elecciones que se tienen que repetir resultan verdaderamente aberrantes.

Domingo Sanz.

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